sábado, 26 de octubre de 2013

el color del deseo más profundo



'...desde los campos sonrientes
donde crecía la belleza de esos ojos,
aquel dormir sobre la hierba mojada,
y su gracioso salto de animal silvestre...'
Enrique Molina


yo y mis pequeños hombres
hemos encendido un tabaco en la oscuridad,
y desde donde todo es sombra,
te escribimos:                                  
  (condenados en la oscuridad oceánica;
  en esta manera tan nuestra,
  tan tuya y mía,
  de rompernos los sueños)

te amo
porque han aprendido a amar al trigo
mis manos callosas
y tú,
que ahora yaces,
(infinito)
donde surcas profundamente la noche con fuego;
me cantas,
como cantan las sirenas alucinadas
a los marineros famélicos.