corazón reverdecido
reverénciate
inclínate
he llegado como en un sueño a las casas bajas
de amplios patios
galerías encendidas
o enredaderas
donde crece el fruto embravecido
tóxico y delicioso
que sólo comen y vomitan los perros
desde hace años.
planta primaveral
te abres como una palabra
tus pequeñas partes como delicadas artesanías
brillantes de rocío y néctar
son como palabras que una boca joven y carnosa
no se anima a pronunciar.
alma enardecida
esta sequía de años y este monte alto, marrón
dispuesto a arder ante el mínimo grito verdadero
corazón
antiquísimo
leña de madera oscura
inclínate ante estos brotes
primarios
prístinos
de verde primaveral.
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