sábado, 30 de julio de 2016

la solapa

'La música no me basta
vuelvo a la nada'
Marosa Di Giorgio


camino como en mil años
en los campos abandonados por la siesta
donde yacen los niños solos
la panza hinchada y revuelta
el sol sofocante
la fruta madura
la fruta purísima

camino como si flotara
por mis vestiduras
que son como otro suelo
con una luna velada en la cabeza
soy una sombra
blanca

camino,
como buscando
un ser para esta nada
que es mi pecho
ya seco, ya caído
ya vacío, ya antiguo, ya ralo
desmalezado
desenraizado
ya independiente de mí
que caerá
y abonará los suelos donde otra vez yo crecí

las cuchillas
no como accidentes geográficos sino como pliegues de papel
se extienden como un manto fino
sobre el horizonte soleado

sábado, 9 de julio de 2016

corazón reverdecido
reverénciate
inclínate
he llegado como en un sueño a las casas bajas
de amplios patios
galerías encendidas
 o enredaderas
donde crece el fruto embravecido
tóxico y delicioso
que sólo comen y vomitan los perros
desde hace años.


planta primaveral
te abres como una palabra
tus pequeñas partes como delicadas artesanías
brillantes de rocío y néctar
son como palabras que una boca joven y carnosa
no se anima a pronunciar.


alma enardecida
esta sequía de años y este monte alto, marrón
dispuesto a arder ante el mínimo grito verdadero


corazón
antiquísimo
leña de madera oscura

inclínate ante estos brotes
primarios
prístinos
de verde primaveral.


martes, 23 de febrero de 2016

IN A LANDSCAPE

 SILENCIO

la mañana: las huellas tímidas de uno o varios pájaros en la escarcha caída del techo a mi puerta
hace mucho tiempo ya que las palabras significan mucho menos
(la mañana)
tal vez, sólo ecos

EXILIO

no solo tu cuerpo sino tambien tu voz
sugieren un ritmo ritual
que conocemos, pero olvidamos
que permanece en lo oscuro
pero intuimos
no solo tu cuerpo sino también tu voz
saben decir mi nombre, de dos palabras
(quiero decir)
                  (que todo brota)
                  (decanta y renace)
                       (en este bosque amarillo donde aún vivo)
                       (y que ya nada le debe a las estrellas)

ASTUCIA

poco a poco olvido cómo nombrar las cosas que me rodean
(no sus nombres)
y en el idioma del color
nada te distingue del río donde te vi mojar los pies.

LAS PALABRAS Y LOS RÍOS

¿Correrán las palabras
como danzantes lastimeras?
 ¿Correrán como estudiantes esquivas
 un peligro sensato,
como lágrimas fáciles,
como un perro de caza?

como las ramas secas
mojadas
que huyen

y en el fondo del río una pepita de oro
y tanto barro,
tanto barro:

en los brazos
 traigo tierra negra
y sé que puede ocultarlo todo

al principio solo un sonido
al principio una modulación
el sentido
el sentido se oculta
no hay forma de mentir
no hay oportunidad
esta palabra, este nombre
simplemente ha brotado.




martes, 28 de octubre de 2014

la terraza de su casa

'Sé piadoso con el otro limite de tu fragilidad,
padre aletargado por el sol,
presión de la locura de una tierra suspendida en
la tela del agua y del fuego.'
Francisco Madariaga

en la imagen suspendida de un paisaje que aparece detrás de mis ojos al mirar el sol
construiste tu casa de acero y arcilla
arroyo que te dicta las palabras
tierra del recuerdo sucio de tus pies
ay paisaje suspendido que se pierde ante paisajes más cercanos
tradúceme el canto de la fruta que cae
tu propia boca podría ser miel
al decir la verdad, de veneno y azúcar mueren las abejas
pero la poesía te avergüenza
qué vergüenza
que no quieres mirar
vives como los peces viven en el arroyo:
muerto en la tierra desconocida
ya no habrá mañanas de yerba y tabaco,
padre que me has dejado un padre
para mí escribir es parir un niño viejo
abréme la garganta para ver los brotes cubiertos de rocío
estoy pisando la tierra que en este campo es ceniza tuya
miras detrás de tus ojos:
las uñas encarnadas
piso de tierra
techo de pasto
recuerdo de tapera
fiebre de niño
juegos de agua
lluvia descalza
hijos del árbol
tan lejos el horizonte
tan cerca de tu patio
todo decanta como de las cumbres en verano
pero tanto te avergüenza la poesía
que padre,
callaras desde tu lecho








domingo, 7 de septiembre de 2014

el hombre que tiene dios


con el corazón anaranjado y caliente,
 cualquier hombre que tenga dios sabe mirar los dias azules


muy hundidos en la ciudad y tan lejanos al hombre,
desde las ventanas de su espera



un corazón que late gritando,
me llega
y así me siento a decir muchas veces:
esperaré a que te abras como las flores
para llegar,
para entrar,
 como las lluvias de primavera

jueves, 7 de agosto de 2014

más allá: nada




mi corazón está rebosante porque ya no lleva el amor que no tiene
tu corazón está rebosante porque es cuchillos
el corazón de mi amigo ya no está y no hay nada
solo recuerdos de caños rotos y fábricas
y después nada
solo el recuerdo de chistes tan pequeños como los niños y después desiertos y nada

cómo podría un poema desgarrarte la carne
si tu no sabes lo que significa ''poema''
cómo un poema podría desgarrarte el corazón y la cara

yo solo quiero ver todos los cuadros para saber hace cuánto los niños juegan como niños y ríen del mismo modo
yo solo quiero ver todas las cosas
para saber cuáles son canto
cuáles simplemente son cosas
y cuáles son nada más que recuerdo

sólo quiero ver las cosas
cosas
pájaro
rostro de pájaro
tan solo un viento que mueve las hojas
hojas: rostro de pájaro
hojas: nada


como después de la tormenta me abro
quisiera abrazar el viento,
las aguas
pero como el rocío me extiendo,
sobre todo lo tangible


(¿no ves que soy una flor que se abre una vez al año para recibir la lluvia, alimentar las ratas?)


si al menos al recogerte del fango y quitarte la tierra como si fueses pequeños fragmentos de oro;
(o al menos los añicos del oro) entendiese tu voz
pero tengo en las manos tus cartas y no sé cómo suena la voz de lo que no es



cuando te sueño tus ojos son blancos, verdes, y lo iluminan todo
si imagino tu cara se está riendo de todo mi dolor.